El Liceo Nuestra Señora de la Paz y el Colegio Sagrados Corazones Monjas Francesas de Viña del Mar celebraron conjuntamente el Sacramento de la Confirmación, como parte del proceso de formación cristiana y acompañamiento comunitario de sus pastorales.
El viernes 30 de octubre, un total de 37 personas, entre jóvenes, funcionarios y apoderados del Liceo Nuestra Señora de la Paz y estudiantes del Colegio Sagrados Corazones Monjas Francesas de Viña del Mar, recibieron el Sacramento de la Confirmación en una celebración eucarística presidida por el *P. Claudio Ortiz, vicario judicial de la Diócesis de Valparaíso*, quien administró el sacramento a los confirmandos.
Esta celebración constituyó la culminación de una etapa de preparación sacramental desarrollada en el marco de la Pastoral Juvenil, mediante encuentros formativos, espacios de reflexión, oración y experiencias comunitarias que permitieron a los participantes profundizar en su relación con Jesucristo y en su sentido de pertenencia a la Iglesia.
Como parte de este itinerario, el *23 de octubre se realizó el retiro espiritual y la celebración del Sacramento de la Reconciliación*, instancia que permitió a los participantes revisar su camino de fe y prepararse interiormente para recibir el don del Espíritu Santo.
Posteriormente, durante la Eucaristía del 30 de octubre, los confirmandos renovaron sus promesas bautismales y recibieron la unción con el santo crisma, acompañados por sus familias, padrinos, madrinas y representantes de ambas comunidades educativas.
Uno de los momentos significativos fue la entrega de las cruces de los Sagrados Corazones, signo del compromiso asumido por los nuevos confirmados de seguir a Jesús y dar testimonio de su fe en la vida cotidiana.
*La Confirmación representa el término de una etapa de preparación, pero no el término de su participación en la Pastoral Juvenil.* Por el contrario, forma parte de un proceso comunitario más amplio, en el que los jóvenes están llamados a continuar creciendo en la fe, compartiendo la vida con otros y participando activamente en la misión de la Iglesia.
Desde la espiritualidad de los Sagrados Corazones, este camino invita a contemplar, vivir y anunciar el amor de Dios, haciendo de la experiencia de fe una expresión concreta de servicio, fraternidad y compromiso con los demás.
Como comunidades educativas, agradecemos a los agentes pastorales, catequistas, familias, padrinos y madrinas que acompañaron este proceso mediante su presencia, dedicación y testimonio.
Que el Espíritu Santo continúe acompañando a estos 37 nuevos confirmados, animándolos a perseverar en su camino comunitario y a vivir con alegría la misión que han asumido como miembros de la Iglesia.


