Durante todo el mes de noviembre, nuestra comunidad del Liceo Nuestra Señora de la Paz vivió con fervor el tradicional Mes de María, una actividad que se ha consolidado como un momento central de nuestra espiritualidad y que dio inicio a la jornada escolar de cada mañana.
Esta profunda celebración Mariana destacó por la amplia y transversal participación de todos los estamentos de nuestro Liceo. Desde los cursos más pequeños hasta los niveles de Enseñanza Media, junto a docentes, asistentes de la educación y directivos, todos se unieron en la oración y la reflexión para honrar a la Virgen.
Cada encuentro matutino fue una oportunidad para reforzar los valores de la fe, la esperanza y la paz, pilares esenciales en la formación que impartimos. El Mes de María no solo enriqueció la vida espiritual de la comunidad, sino que también fortaleció los lazos fraternos entre todos quienes componemos el Liceo.
En este camino de oración sencilla y profunda, recordamos la esencia de la enseñanza, como nos transmitió la Buena Madre Henriette Aymer a partir de la sabiduría del Padre Coudrin:
«Para hacer una oración solamente hay que acercar el corazón al Corazón del Buen Dios»
Agradecemos a toda la comunidad por la dedicación y el espíritu de recogimiento demostrado, invitándolos a mantener viva la llama de la fe en la vida cotidiana.


